El telescopio espacial Hubble de la NASA ha completado este año su gran gira por el sistema solar exterior, devolviendo imágenes nítidas de 4 planetas

El telescopio espacial Hubble de la NASA ha completado este año su gran gira por el sistema solar exterior, devolviendo imágenes nítidas de 4 planetas

Las instantáneas del Hubble de los planetas exteriores revelan los cambios, tanto extremos como sutiles, que se producen rápidamente en estos mundos lejanos.

El telescopio espacial Hubble, ubicado más allá de la atmósfera terrestre, ha completado este año su gran gira por el sistema solar exterior, devolviendo imágenes nítidas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Según un informe de la NASA publicado este jueves, las imágenes del Hubble forman parte de los mapas planetarios anuales tomados para el programa ‘Outer Planets Atmospheres Legacy’ (Legado de las Atmósferas de los Planetas Exteriores) u OPAL, que proporciona vistas globales de los planetas exteriores para buscar cambios en sus tormentas, vientos y nubes, ofreciendo nuevos conocimientos sobre su clima salvaje.

Las instantáneas del Hubble de los planetas exteriores revelan los cambios, tanto extremos como sutiles, que se producen rápidamente en estos mundos lejanos. 

Júpiter

Las imágenes de Júpiter tomadas por el Hubble este año muestran un paisaje cambiante en su atmósfera, donde se detectaron varias tormentas nuevas; asimismo, la zona ecuatorial del planeta, tradicionalmente blanca, ha permanecido en un tono naranja intenso durante mucho más tiempo que en episodios de oscurecimiento anteriores.

Justo por encima del ecuador, los investigadores observan la aparición de varias tormentas nuevas, apodadas ‘barcazas’ en la época de las Voyager. Estas células rojas alargadas pueden definirse como vórtices ciclónicos, que varían en apariencia. Mientras que algunas de las tormentas son nítidas y claras, otras son difusas y nebulosas. Esta diferencia de aspecto se debe a las propiedades de las nubes de los vórtices. 

Saturno

La nueva mirada del Hubble a Saturno el 12 de septiembre revela cambios de color rápidos y extremos en el hemisferio norte del planeta, donde ahora es principios de otoño. Las bandas han variado a lo largo de las observaciones del Hubble tanto en 2019 como en 2020. En particular, la icónica tormenta hexagonal de Saturno era difícil de distinguir en 2020, pero vuelve a ser claramente evidente en 2021. Las imágenes también captan un persistente tono azulado en el polo sur, debido a las bajas temperaturas invernales.

Urano

Las observaciones de Urano realizadas por el Hubble el 25 de octubre ponen en el punto de mira la brillante capa polar en el norte del planeta. Es primavera en ese hemisferio y el aumento de la radiación ultravioleta absorbida por el Sol parece estar provocando el brillo de la región. Los investigadores están estudiando cómo el brillo de la capa polar es el resultado de los cambios en la concentración de gas metano atmosférico y las características de las partículas de bruma, así de como los patrones de flujo atmosférico. Aunque la capa atmosférica se hace más brillante, el límite más meridional permanece fijo en la misma latitud.

Neptuno

En las observaciones realizadas el 7 de septiembre, los investigadores descubrieron que la mancha oscura de Neptuno, que recientemente se descubrió que había invertido su curso al moverse hacia el ecuador, sigue siendo visible en esta imagen, junto con un hemisferio norte oscurecido. También hay un notable círculo oscuro y alargado que rodea el polo sur de Neptuno.

Al igual que con Urano, el color azul de Neptuno es el resultado de la absorción de luz roja por la atmósfera rica en metano, combinada con el mismo proceso de dispersión de Rayleigh, que hace que el cielo de la Tierra sea azul. Los investigadores señalaron que hay pocas nubes brillantes en Neptuno, y su marcado color azul con una gran mancha oscura singular recuerda mucho a lo que vio el Voyager 2 en 1989.